De entre los más recónditos parajes resurge dotado de tenue y desafiante voz, de cruel y retorcida figura semejante a raíces de roble y garras de buitre, diminutos ojos de aplastante y profunda oscuridad hundidos en su rostro, Vorihag, así se hacía llamar. Vorihag el castigado, Vorihag el señor de las almas perdidas.
- En un fallido intento de derrocar el orden establecido en Sherinor, Vorihag fue traicionado por sus compañeros de armas, pues estos se profesaron rendidos y entregaron a Vorihag como ofrenda al rey con el fin de redimirse por su rebelión. Vorihag fue condenado a sufrir la maldición del barquero. Pasados algunos siglos de condena, intentó escapar de su destino pidiendo ayuda a aquellas almas que estaba condenado a transportar, estas pidieron a cambio un lugar dentro de su haber, el trato se llevó a cabo, Vorihag accedió a convivir con aquellas almas en su cuerpo. Pero su venganza no sería inmediata, se vió obligado a esperar durante incontables años en el interior de aquella lúgubre caverna, aguardando el momento de su venganza, acumulando ira, rencor, oscuridad y paso a convertirse en el ser mas despiadado de todo Sherinor.
- Hoy por fin despierta. Ha llegado el momento de cumplir su vindicta.
