domingo, 20 de mayo de 2012

Y pasaba la vida



Queda aún un pedazo de chocolate, pero casi derretido. El sol se ha vuelto abrasador, aunque a la sombra, el tacto continúa gélido, impasible, como siempre, y yo me decanto por sus desagradables caricias heladas. Se regodean en mi mente las mismas palabras, las mismas expresiones, una y otra vez, no cesan, no abandonan su cometido.


Y mi pulso se siente tan acelerado cada vez, y en cambio ya no noto ese fluir continuo por mis venas, la debilidad se adueña de mis ojeras purpúreas. Se ha ralentizado el sonido de mi respiración, pero mis pulmones imploran acelerados un aire que, inexplicablemente, les llega. El sabor del tabaco de siempre carece ahora de toda coherencia. Porque se camina. Porque se respira. Porque se deja que las horas corran desbocadas. Porque se tambalea la maraña de luz blanca destrenzándose con prisas, eximida del tiempo, del espacio, de la marabunta carmesí que pincela a su paso. Es un foco de confeti, serpentinas, lentejuelas y papel de fumar hojas secas. Se rinden a las nubes severas mis articulaciones rígidas, mi alma frígida, y mis labios de amapola. Decálogo de nueve versículos y medio, y una granada por alianza en el dedo anular.




By: Lady winter.

domingo, 19 de febrero de 2012

El árbol de la vida

La vida es como un árbol, si las raíces son firmes y la educación es robusta, al final, millones de caminos se abren ante ti.

martes, 20 de septiembre de 2011

Partes de la realidad

La realidad está fraccionada en dos partes, la primera es fugaz, metamórfica y física, esta parte es la apariencia. La segunda parte, no es perceptible por ninguno de los sentidos, es una idea, solo se conoce por la razón, por el pensamiento. Esta segunda parte es indestructible e inmutable, es la parte que hace que una persona se reconozca a así misma, esta parte se llama esencia.

domingo, 11 de septiembre de 2011

La alegría y la tristeza humana, son el manto que recubre el alma.

Una verdad elocuente
es más dolorosa
que cualquier mentira 
que se cuente
estamos hechos para la felicidad
es así y siempre será
si entendemos esta gran verdad
iremos por el mundo 
con mucha más seguridad


El Libro Mágico.

jueves, 9 de junio de 2011

RIMA LXVI

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.

¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.


Gustavo Adolfo Bécquer

jueves, 19 de mayo de 2011

El comienzo de mi nueva no vida

Llega el esperado fin de mi condena, tras 100 años sirviendo en el castillo de proa en el Holandés. Aún recuerdo cuando y como llegué allí, aunque débilmente. Yo servía en la tripulación del ventura y un día después de una larga jornada náutica como contramaestre, cayó de súbito la noche, una noche horrible, de terrible tormenta y tumultuoso oleaje; de pronto, mientras hablaba plácidamente con la capitana en su camarote, el navío frenó en seco, sentí como si me cogiesen por los tobillos y me zarandeasen bruscamente sin separar los pies del suelo. Revelé las ordenes de mi capitana tal y como me indicó, ella pensó que habíamos encallado en un arrecife, lo cual sería muy probable puesto que el calado del ventura es muy profundo. La tripulación actuó siguiendo al pie de la letra las instrucciones de la capitana y aun así no nos movimos del lugar. De repente la mar cobró sospechosa tranquilidad, y cuando quisimos darnos cuenta unos bastísimos brazos ventosos, aún más extensos que el palo mayor, se apostaban erguidos cercando el barco, inmóviles, durante unos minutos, convirtiéndose estos, en los minutos más largos de mi vida. Cuando se consumieron esos minutos, aquellos enormes brazos, se abalanzaron sobre la cubierta del barco, dividiendo a este en dos.

Perdí la conciencia  durante largo tiempo, supongo. Poco a poco me fui recuperando, cuando pude por fin abrir los ojos, me percate de que estaba flotando aferrado a un trozo de madera que por el color, parecía del escritorio de la capitana, mire a mi al rededor y vi que aquel molusco titánico y fétido ya no estaba, y tambien me fijé en que no había sobrevivido ninguno de mis compañeros. En ese momento pensé que navegaría a la deriva hasta morir de hambre, de sed, o devorado por los tiburones, pero súbitamente, emergió un gigantésco navío, con un cruel acabado, de las profundidades oceánicas. me lanzaron un cabo y aferrándome a él me subieron al barco y me sentaron en la borda. De entre las sombras, oí como aparecía una figura reotorcida, de pies pesados, manteniendo una firme mirada se aproximó a mi, y a medio palmo de mi acongojado rostro me preguntó:
''¿Temes a la muerte?''

martes, 17 de mayo de 2011

Interpretaciones

Muerte, fin de un camino, la vida. La muerte siempre es el fin pero no siempre es un cambio brusco si no que llega poco a poco, como la descomposición de la materia. Otras veces supone el fin de algo acompañado necesariamente de un nuevo comienzo. En otras ocasiones, está tan adornada que se olvida el verdadero sentido y en cambio en el polo opuesto, son esos adornos los que nos llevan a enfocar nuestra atención en ella.